Vanessa se paró frente al edificio de oficinas y miró hacia arriba. La moderna arquitectura del rascacielos relumbraba bajo el sol otoñal.
La ciudad la asustaba y fascinaba a partes iguales.
Todo el mundo parecía ocupado y nadie se paraba siquiera un segundo. La ciudad latía con gente, coches, luces y ruidos. ¿Cómo podía alguien soportar ese ruido constante?
Aun así, había estado dispuesta a abrazar esa vida, consciente de que, si iba a compartir su vida con Zac, tendría que acostumbrarse a la ciudad.
Una semilla de duda crecía a cada aliento que exhalaba y no podía evitar preguntarse si no estaría haciendo un ridículo aún mayor que la primera vez.
—Debo estar loca por confiar en él —murmuró.
Pero si decía la verdad, si esa historia extraña e increíble era cierta, entonces no la había traicionado. No la había abandonado.
—Vanessa, ¿verdad?
Ante ella había dos hombres que ya había visto en la fiesta de Zac.
—En efecto, Vanessa.
Ambos eran altos. Uno de ellos tenía el pelo castaño y corto, y le sonrió. El otro era rubio con cabellos revueltos, y fruncía el ceño mientras entornaba los azules ojos.
—Soy Devon Carter, un amigo de Zachary —el sonriente extendió una mano—. Y éste es Cameron Hollingsworth.
Cameron seguía escrutándola con la mirada, y Vanessa lo ignoró, centrándose en Devon.
—Encantada de conocerte —murmuró al fin, sin saber muy bien qué decir.
—¿Has venido para ver a Zac? —preguntó Devon.
Ella asintió.
—Nos encantará acompañarte.
—No hace falta —Vanessa sacudió la cabeza—. Puedo ir yo sola. No quiero causar molestias.
Cameron le dedicó una mirada fría y calculadora.
—No es ninguna molestia —insistió Devon—. Te acompañaré hasta el ascensor.
—¿No me crees capaz de encontrar el ascensor? —ella frunció el ceño—. ¿O acaso eres uno de esos amigos entrometidos?
Devon sonrió despreocupadamente y la miró como si supiera exactamente cómo se sentía.
—Entonces te deseo un buen día —dijo él al fin.
Vanessa deseó no haber sido tan grosera.
—Gracias, encantada de conocerte.
Impregnó su voz de tanta sinceridad que estuvo a punto de creérselo ella misma. Devon asintió, pero Cameron no pareció impresionado. Los dos amigos entraron en un BMW que les aguardaba.
Respiró hondo y atravesó las puertas giratorias para entrar en el edificio. El vestíbulo era precioso. En el centro había una gran fuente y se paró frente a ella para permitir que el sonido del agua le relajara. Echaba de menos el mar. No salía muy a menudo de la isla y, en medio de la gran ciudad, sólo pensaba en regresar al tranquilo lugar en el que había crecido.
Se le formó un nudo en la garganta y el dolor le oprimió el pecho. Por su culpa, las tierras de la familia estaban en manos de un hombre decidido a construir un complejo turístico con campo de golf y a saber qué más.
Pero la isla Moon era especial. Las familias llevaban viviendo allí desde hacía generaciones y todo el mundo se conocía. La mitad de la isla se dedicaba a la pesca o a las gambas y la otra mitad vivía jubilada tras años trabajando en Houston o Dallas.
Entre los residentes había un acuerdo no escrito por el que la isla seguiría siendo un paraíso para quien buscara una vida más tranquila.
Pero todo eso iba a cambiar por su culpa. Las excavadoras iban a invadirlo todo y, lentamente, el mundo exterior cambiaría su forma de vivir.
Vanessa se mordió el labio y se dirigió hacia el ascensor. Le dolía pensar en lo ingenua y estúpida que había sido.
Furiosa, pulsó el botón de la tercera planta. Le había creído cuando le había asegurado que quería las tierras con fines personales. Al firmar los documentos, el nombre que había aparecido era el suyo, no el de ninguna empresa. Zachary Efron. Y también le había creído cuando le había dicho que la amaba y que regresaría. Que quería que estuvieran juntos.
Se sentía tan humillada por su estupidez que no soportaba pensar más en ello. Y al presentarse en Nueva York se había encontrado con la historia de la pérdida de memoria. Demasiado oportuno.
—Por favor, que esté diciendo la verdad —susurró.
Porque, si decía la verdad, entonces a lo mejor no era tan mala persona.
—¿Tiene cita? —al salir del ascensor, se topó con un mostrador. La recepcionista sonrió.
—Zac me está esperando —asintió ella tras unos segundos de incertidumbre.
—¿Es usted la señorita Hudgens?
Ella asintió de nuevo.
—Sígame. El señor Efron pidió que la llevara de inmediato a su despacho. ¿Le apetece un café o té? —miró la enorme barriga—. Si lo prefiere, tenemos descafeinado.
—Gracias, estoy bien —Vanessa sonrió.
—Sr.Efron, la señorita Hudgens está aquí —la recepcionista abrió una puerta.
—Gracias, Tamara —Zac alzó la vista del escritorio y se puso en pie.
—¿Necesitará alguna cosa más? —preguntó amablemente Tamara.
—Que nadie me moleste —Zac sacudió la cabeza. La mujer sonrió y se marchó, cerrando la puerta tras ella.
Vanessa miró a Zac. Estaban tan cerca que podía olerlo, pero no sabía cómo actuar. No podía mantener la pose airada de amante despechada porque, si no se acordaba de ella no se le podía culpar por comportarse como si no existiera.
Pero tampoco podía retomar la relación donde la habían dejado arrojándose en sus brazos.
—Antes de que esto vaya más lejos, hay algo que debo hacer —él suspiró.
—¿Qué? —Vanessa frunció el ceño antes de enarcar las cejas al verlo aproximarse.
Zac le tomó el rostro entre las manos ahuecadas y se acercó aún más a ella.
—Tengo que besarte.
Vanessa Hudgens se había enamorado del millonario hotelero Zac Efron cuando este la había seducido en sus tierras a orillas del mar.Y de repente Zac había desaparecido obligandola a viajar a Nueva York en busca de respuestas.La amnesia selective que Zac sufría dese el accidente de avion lo tenia perplejo.¿Como habia podido olvidar una belleza tan explosiva como Vanessa?La unica solucion era regresar a la isla donde se habian conocido y reviver las inovidables noches hasta recordarlo todo.
BESO, BESO, BESO, BESO
ResponderEliminarQueremos beso..
Wiiii jajaja
Los amigos de Zac son raros jaja
Yo espero igual que Vanessa, que Zac este diciendo la verdad.
:)
Siguela.
omg omg esta genial siguela!!
ResponderEliminarWOOOOOOOOOOOW
ResponderEliminarLA HAS DEJADO AHI, SIN SABER DEL BESO :( JAJAJAJA
ESPERO QUE ZAC ESTE DICIENDO LA VERDAD, SUBE PRONTOO :)
bieeeeen!!
ResponderEliminarun beso!!!
claro, kerra besarla para ver si siente algo XD XD
esa buena idea
bueno a ver si se van rapidito a la isla
sera interesante leer los detalles de las 4 semanas ke pasaron juntos
siguela pronto!
bye!
kisses!